26.9.07

Neck Cuff, esposas en el cuello

Las esposas no solo sirven para inmovilizar las muñecas, los tobillos o los pulgares (como pudimos ver en un artículo anterior), el uso de esposas lo podemos ampliar incluso para su utilización como si de un collar se tratase.

Evidentemente no podemos emplear unas normales y corrientes, a no ser que se las queramos poner al gato... para ello hay ciertos tipos de esposas que si se pueden utilizar.

Por un lado existe un modelo fabricado por Hiatt Handcuffs que es un 25% más grande que el habitual, con la nomenclatura comercial "Big Brutus" fabricado especialmente para personas con muñecas grandes y para los tobillos si se quieren poner encima de unas botas. Por su diámetro es posible ponerlas en el cuello, como por ejemplo podemos ver en estas dos primeras imágenes.

Pero hay que tener en cuenta que esta esposa no está concebida para usarla en tal parte del cuerpo, por lo tanto podría ser peligroso, estando obligados a tomar precauciones más severas que para el empleo de esposas convencionales, como puede ser ponerle siempre el seguro para que no se cierre accidentalmente, no apretar demasiado, que en estos dos primeros casos habría peligro de asfixia, ni usarlas para tirar fuertemente del cuello, pues al tener cantos interiores delgados puede literalmente cortar tendones.

Por otra parte, hay fabricantes, como KUB, que comercializa un collar metálico con el mismo mecanismo de cierre "sheffield" que emplea en sus esposas. Este, al ser específico, es mucho más seguro de utilizar. Este modelo se fabrica desde el siglo pasado (incluido el sistema de cierre) pero actualmente está orientado hacia el coleccionismo.

Como dato curioso, también es posible encontrar combinaciones collar/esposas/grilletes de este mismo fabricante, como el de la foto de la derecha, teniendo también su antecedente histórico.

En general, ya sea un modelo u otro unas esposas puestas en el cuello les puede esultar altamente atractivo a los amates de este tipo de restricciones, siendo algo excesivamente extraño y desconcertante, imposible de abrirlas sin la llave y por tanto imposible escapar.

Personalmente, y como ya he dicho en algunas ocasiones, como amante de las cosas bízarras este tipo de esposas sencillamente me encantan.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

De nuevo mi admiración.
Cierto, erótico, sensual, original y muy morboso. Me gusta las esposas del cuello.
Saludos

Madison dijo...

Yo no me lo creia hasta que lo vi. Todavia estoy intentando hacerme con unas de estas.